Hormonas liberadas


Cuando te quedas embarazada sucede algo entre mágico e irritante.

Las personas de tu entorno, las más cercanas, y las que no lo son tanto; incluso a las que no recurriste nunca buscando un consejo, consideran tener las pautas para que afrontes mejor las 40 semanas que dura el embarazo. Y como en todo, hay gente que tiene el derecho, la experiencia, el poder y el valor como para hablar y que sus palabras se conviertan en potentes reflexiones. Otros y otras solamente cuentan con el ego y el descaro, y la posibilidad de hablar porque es gratis, y ojalá lo fuera del todo... Ya se sabe que lo gratis suele salir caro.

Consejos, pautas, comentarios, incluso juicios. La gran mayoría de ellos, de gente que no ha estado embarazada, incluso de aquellos que nunca podrán estarlo, y por supuesto no cuentan con ningún titulo que certifique su experiencia en el campo a tratar.

Y no quiero sonar más borde de lo que pretendo. Aunque a veces con dificultad, sé diferenciar un buen consejo amistoso y limpio, de un comentario fuera de lugar, cargado de pretenciosidad y alevosía, que además, suele producirse delante de un público medianamente considerable, buscando el aplauso o las risas.

 Hoy quiero compartir con vosotros uno de los que más escucho últimamente: 

 "Qué mal te sientan las hormonas del embarazo"

Y sus numerables variables: "cómo se nota que estas embarazada", "desde que estas embarazada no se te puede decir nada", "tienes las hormonas revolucionadas"etc. etc. 

Seguramente sea cierta, de hecho, científicamente lo es (razón de más para callarse), y nadie lo nota, ni lo sufre más que yo.  Pero hay cosas que no se dicen, o al menos así lo pienso. Maldita manía esta de vivir como si la gente no tuviera espejos en sus casas, o no supiera cómo le afectan las cosas desde dentro.

Es por esto que este espacio se convertirá en la liberación de mis hormonas, donde podré decir y mandar tan lejos como quiera, siempre con elegancia, a aquellos y aquellas que a día de hoy consideran que ese comentario facilita las innumerables situaciones intensas, explosivas, emocionante e incómodas que vive una embarazada. Hoy puedo decirles desde aquí, que no solo no facilitan la situación, si no que agrandan un estado de incomprensión emocional muy difícil de comprender incluso desde dentro.

Como dijo  Benjamin Franklin "Nadie predica mejor que la hormiga, y no habla", o mejor aún, una de mis frases favoritas para terminar:

"Espera, que lo apunto en la lista de las cosas que me importan una puta mierda"


Comentarios

  1. Que acertadas tus palabras... Solo una embarazada sabe lo que pasa... Aprendemos mucho te está etapa de la vida ��. Me quedo con la maldita manita que tenemos de hacer esa descripción cuando nos encontramos... Como si no tuvieramos espejos en casa��.
    Me ha encantado ��

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  2. Ni he estado nunca embarazada ni creo que vaya a estarlo, pero... Hubo un tiempo (como ya sabes) que lo deseaba con cada partícula de mi ser, y por eso: Me quito el sombrero una vez más ante ti! Y sólo añadir... Qué gente maleducada hay en todas partes. No sé si esperas respuestas en las publicaciones de este tu blog pero... Yo espero el siguiente post con ganas!

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