41 semanas y 300 noches después
Han pasado tantas cosas desde el último texto que escribí... tantas y tan bestias que la vida ha cambiado por completo. Marcos ya está aquí, dormido a mi lado mientras escribo, y me cuesta hacerlo porque es realmente complicado dejar de mirarle. Tan puro, tan bonito, tan fuente de luz y amor....toda la vida buscando el amor de verdad, y resulta que era cierto que llegaría por sí mismo. La intención de este blog fue desde el principio hablar de mi experiencia durante el embarazo, de mis sensaciones y emociones, y os diré que el final del mismo no fue más fácil que el resto, pero la sensación de estar cerca de terminar y dar comienzo a mi vida con Marcos hacía que valiera la pena. Aún así, basta que yo no sea ninguna enamorada del embarazo, para que él decidiera estar dentro 41 semanas y tener que salir a la fuerza. Lo de las visitas al hospital segura de que era el momento, la certeza de que las costillas no soportarán un día mas, el dolor, los minutos pasando lentos, los goteros de cal...